20091224

Hasta entonces...

Señor Posmópolis se retira (temporalmente) . Me dirijo a una isla muy al norte de Posmópolis. Llevo conmigo la mochila, una pluma y la libreta para los apuntes tácticos y estratégicos que han de "definir" las coordenadas a seguir en Posmópolis el año que viene.

Un abrazo para cada uno de ustedes. Lo mejor para estos días y para los que vendrán en el futuro. Mucha fuerza y un gran deseo para continuar en esto: escribir, acercarnos desde nuestras casas hasta esta casa que nos hemos inventado. Hasta dentro de unos días, hasta el año que viene. Y Posmópolis...

20091222

Santísima

El inframundo (o paraíso pues casi todo es cuestión de percepciones) de Posmópolis es el interior de la escritura: su adentro. Sin embargo llegar ahí o estar ahí es un imposible. Al besarte, amarte, al hacerte el amor no puedo aprehenderte. Te me escapas por algún rincón que dejamos desprovisto. No somos lo absoluto fundido. Somos otra creación, un tercer cuerpo: cuerpo imaginario, incorpóreo, lleno, llano, repleto, infundado. Y entonces, "por las siglas de los siglos", nuestra rúbrica, aquélla: Posmópolis... Santísima Posmópolis.

20091221

Vacaciones permanentes

Tengo que ir a mi casa y esperar, en estas vacaciones permanentes, el fin del mundo. Luego ya será hora de otra cosa: irse a la palabra para vivir en la palabra, siempre y cuando tenga un interior como la casa donde permanezco en vacaciones permanentes y espero ahí el fin del mundo.

20091217

Posmópolis, Santísima Posmópolis.

Ojalá que desprenderse del cuerpo fuera tan sencillo como dejar de ver una fotografía. Posmópolis, Santísima Posmópolis.

20091214

Mi co-razón

Durante la ceremonia de inicación, el Mostro de Posmópolis me dijo: aquí, el corazón resiste la gravedad, la presión, los altibajos de la temperatura, incluso la imagen de las hojas sueltas de los mil y un libros y de las cartas catastrales perdidas de la ciudad. Todo se sutura.

Entonces me adentré en Posmópolis.

Te exploré. Leí cada uno de tus renglones, subrayé algunos de tus párrafos, los subrayé con mi memoria, con todo mi amor y aquello que llamamos virtud y torpeza. Y hay veces que uno mismo se desarticula: desde el discurso, la lógica, la estética, las coordenadas de nuestra narrativa: el punto de nuestro acento. Todo se sutura, pero para vos no tengo las armas, me ganas, me vences. En Posmópolis todo se sutura excepto, quizá, el origen de una herida real.

20091208

Demoliciones de Posmópolis: la costura de dios

En Posmópolis, los viejos, los sabios, tejen y bordan palabras. Entonces, después de un derrumbe o demolición más para de la ciudad, los viejos, los sabios la suturaban, la articulaban. La vida podía continuar entre silencios, alarmas, azoteas con ilusiones donde todo se sostiene. La costura de dios.





Posmópolis, Santísima Posmópolis.

20091207

Demoliciones de Posmópolis: rumbo único

En Posmópolis un taxi nos lleva, sin escalas, del punto de origen (angostura) al lugar donde sucede cada día el fin del mundo (libertad). Ahí presencio el espectáculo que sus fundadores decidieron bautizar como Posmópolis: las palabras despintadas en un montón de paredes a punto de ceder.

20091204

Demoliciones de Posmópolis: lo absoluto

Incluso en el detalle, en ese grano, pixel compartido como alcoba o santuario, encontré lo absoluto: arrinconado, como un aleph. En Posmópolis no hay nada más absoluto que el fin de semana o el final de una fiesta cuando hay que recoger los restos, las señales que sobraron: líquidos, basura, consumo, algo de piel, mucho de ilusiones. Also sprach kamasutra. Y Posmópolis, Santísima Posmópolis.

20091202

Demoliciones de Posmópolis: turismo.

Llegué a Posmópolis con lentes oscuros. La agencia de viajes prometió que mi estancia sería placentera. Me imaginaba en la costanera de Posmópolis acostado, tomando el sol, ingiriendo las típicas bebidas de la región:(...)

Del aeropuerto de la ciudad a la costanera de Posmópolis, tomé el tren ligero. Desde la altura tenía amplitud del panorama en mi camino al sol y al goce de los cuerpos bronceados: dominio postal, fotográfico, icónico: azoteas sin gente, llenas de tinacos, antenas parabólicas, cables en desuso, ropa tendida, jaulas (...) ahí solo flotaban las ilusiones sostenidas en los últimos años. Era un fin de semana prometedor.

Posmópolis, Santísima Posmópolis.

20091130

Demoliciones de Posmópolis

Hoy no estoy, ni estuve ahí. Mi tristeza fue el único testigo de esa realidad que tuve frente a mí...

Posmópolis, Santísima Posmópolis.

20091126

Carta de presentación del Editor

Posmópolis surgió entre un par de amigos cuando se enviaban mensajes de celular. En ése entonces vivian en ciudades diferentes. Desde el celular inventaban paraísos, decretos, atmósferas, situaciones, personajes. Entonces surgieron los mitos de Posmópolis, sus fundaciones, sus destrucciones, algunos de sus paseantes: El Escritor sin Cabeza, Rakel Bi Gorra, ERP, los amantes incendiarios, la Universidad de Posmópolis y la cancha donde cada domingo juega el Atlético Posmópolis.

Sin teorizar tanto y en pocas palabras, Posmópolis ha sido nuestro escape y nuestro marco, es decir, un espacio donde pintar o escribir nuestro trazo: nuestra realidad.

Desde esa realidad Posmópolis parece, a veces, desligarse de la cotidianeidad que cada uno de nosotros vive día a día: el laburo, la chamba, el jale, el curro. En ese marco quizá alguno de ustedes se ha preguntado: ¿quién es Señor Posmópolis? Evidenciarlo quizá provocaría que este lugar pierda su encanto, misterio, magia (en caso de que los tenga) o podría hacerlo aún más ruín, cómico o funesto.

Pero sin pensar en las consecuencias, quien les escribe decidió mostrar algo de esa cotidianeidad. Por ejemplo, si algún día nos encontramos tomando café, bebiendo mezcal o cebando mate les pondría esta canción:

http://www.youtube.com/watch?v=hXXwZXO19Tc

Me gusta esa canción: en una parte dice "hay un mundo más allá". Y sí, hay un mundo más allá de Posmópolis que es el lugar desde donde les escribo, pero también desde este lugar hay un mundo más allá que es el sitio donde nos encontramos: esta casa, este blog, estas palabras.

Gracias por estar por aquí. Nos seguiremos leyendo, mientras tanto me preparo para cantar, bailar, beber. Es fin de semana: flor de quilombo, a echar desmadre.

20091123

Demoliciones de Posmópolis

El ideal de la belleza era visitar cada noche y media al cuerpo amado y esculpirlo, armarlo de nuestros deseos, dilemas, humores estacionarios. Esculpirlo, y detallarlo, hasta lograr (justamente) el ideal de belleza: hacer de los contornos meras franjas invisibles, hacer del cuerpo un cuerpo invisble, menos que arena, cenizas o tiempo transcurrido en nuestros relojes mentales.

Después, cada noche y media habrá que amar no al fantasma, ni a la perdida. Habrá que amar algo por suceder, alguien por-venir: el siguiente cuerpo, el que nos espera y aguarda, al que volveremos a hacer invisible. Y así ad infinitum.

20091119

Ciudad sigla de los siglos

ciudad segundo, ciudad secular; ciudad apocalipsis, ciudad origen; ciudad vestigio, ciudad futuro; ciudad fecunda, ciudad estéril: relieve y llano, agobio y libertad, marcha y calma, grieta y sutura, cura y síntoma, "por las siglas de los siglos", posmópolis, santísima posmópolis.

20091117

Posmópolis: masa crítica

(...) en Posmópolis era difícil definir ciertos límites: lo público y lo privado, lo propio y lo ajeno. Sin embargo había un momento de retiro, de desprendimiento, de alejamiento de esta masa crítica: las lagrimas y el dolor. Posmópolis, Santísima Posmópolis.

20091113

Corpus

(...) no hay cuerpo más puro que el cuerpo de la noche: cuerpo del amante. Posmópolis, Santísima Posmópolis.

20091112

20091110

II. A ti te doy mi vida


El Manual de Estilo de los Periodistas Salvajes
contenía un listado de máximas (o de mínimas) para el ejercicio del periodismo en Posmópolis. Una de ellas decía lo siguiente:

"El problema de la edición (...) es el problema de la memoria humana: filtrar, recortar, elegir, desear, aprehender, lograr y una larga fila de verbos listos para ser fusilados. Al final de ello queda nuestro trazo, la superficie que hacemos para nosotros: la superficie enclavada, la huella de la escritura como vestigio (...)En Posmópolis, escribir es una forma de recopilar biografías personales. Así, la destrucción, el amor, la radicalización de los puntos cardinales, de nuestras referencias y nociones. Y aún así, a ti te doy mi vida: Posmópolis, Santísima Posmópolis".

20091109

A ti te doy mi vida

A medianoche, en Posmópolis, o a cualquier hora del día pero igual en Posmópolis, había alguien que desenfundaba su pistola y disparaba en dirección al cielo para dejar un orificio: nuestro trazo.

El hecho era ése: alguien dispara al cielo a cualquier hora del día. Después ya vendrá quien lo nombre, narre o notifique o que incluso diga que el disparo no fue al cielo, sino por el temor al viento. Y así. Y los sentidos múltiples, equívocos, las mil y una interpretaciones. Y a ti te doy mi vida: Posmópolis, Santísima Posmópolis.

20091104

Rakel Bi Gorra estaba cerca

Me encontraba en el territorio comanche, en la zona del desastre. Los cuerpos de la fiesta estaban cubiertos con sábanas. ¿Por qué sábanas de color blanco? Vidrios, lodo, genitales al sol (la última moda) y un puñado de cabellos rubios y el recuerdo de una sonrisa amplia, siempre lejana, en tercer o cuarto plano. Bi Gorra estaba cerca.

20091103

Extravío: tesis para obtener la maestría en Metafísica Pop de la Universidad de Posmópolis

Capítulo 8 de conclusiones.

Exterior. Día. Atardecer. Posmópolis-Santísima-Posmópolis: no hay nada más ausente que ese horizonte tan lleno de ocaso y tan falto de excesos. En Posmópolis, algunos de los excesos son las revoluciones: el perfume de Rakel Bi Gorra (RKGB) y el sudor de las hinchas en las canchas y de quienes ocultan ojivas nucleares en la almohada de sus amantes.

20091102

ERP y el Ejército del Augurio

para conquistar Posmópolis, el general ERP tuvo que combatir al Ejército del Augurio que, hasta ese momento, controlaba las cartas astrales de la ciudad (...) En Posmópolis, en ese instante, era necesario un "equilibrio" entre las fuerzas: el origen en su unidad y estabilidad primigenia y la peste, la seducción, las mil batallas que serían introducidas por ERP: la nebulosa en todos los textos de la ciudad.













Posmópolis, Santísima Posmópolis.

20091029

Alto, cada vez más alto

En Posmópolis se permitían los anuncios panorámicos, astas banderas y rascacielos altos, cada vez más altos, monumentales, dispuestos y óptimos a los pies de Dios, siempre y cuando, en su tope, en la azotea, en el punto final, tuviera la palabra Real para que ésta lograra tocar el Cielo.

Posmópolis, Santísima Posmópolis.

20091028

El velo: límite entre lo finito y lo infinito

Después de algunos años logré establecer un límite: lo que hay entre finitud e infinitud. En el límite coloqué un velo: nuestra distancia pero también nuestra cercanía: lo que nombramos Amor. El velo es frágil: se mueve con el viento, manotea, serpentea. Todo está ahí, tus cosas: tus cigarros, tu diadema blanca, tus uñas rosas, el olor de tu cabello: otoño, sábado en la mañana. En el velo estás tú. Paloma: la vida en sí.

20091026

La unidad perdida en el origen

Al hacer el amor no hay categorías ni sentidos equívocos. La palabra es una: se recupera la unidad perdida en el origen.

Posmópolis, Santísima Posmópolis

20091023

Amor

La sentencia es escribir puntos suspensivos: no puedo decirte adiós.

La inmortalidad del deseo.

Mientras te espero en un lugar: el puente a lo certero: la intertidumbre en el amor. Hago la suma, recopilo nuestras cartas: las incendiarias, las que dejamos en papel, las que erigimos como estatuas de viento, de bronce... Quedan nuestras nociones, las sombras que arroja la memoria. Soy ahí donde te recuerdo: tu pelo al aire, tus cosas: tus cigarros, los colores de tus uñas, tu risa aún hace eco.

Posmópolis, Santísima Posmópolis.

20091021

Un disparo: el amor. Y de los árboles miles de aves vuelan desperdigadas

El lugar preferido por los posmopolitas para escribir es la cancha. También los balcones. Cuando no pueden escribir un párrafo legible dispran palabras y entonces crean un sentido: pasan lista por las palabras y, al menos, las intenciones quedan establecidas.

(...)

Posmópolis

El amor

Paloma








Un síntoma.



Un alivio.













Aguardemos

Posmópolis: El Musical

Durante la firma de autógrafos, Rakel Bi Gorra (la musa y mito originario de Posmópolis) no establecía contacto visual con los fans. Tampoco los escuchaba. Traía unos audífonos con los que oía la siguiente canción (...) Su deseo le indicaba que ya faltaban pocos minutos para terminar con la firma de autógrafos e ir a cebar mate o tomar fernet con coca.

20091020

¿Qué tienen en la mente los posmopolitas?

Cuando Eduardo Ramírez Pedrajo (ERP), general del Ejército Revolucionario y Poético (ERP), entró por tercera vez a la ciudad para conquistarla definitivamente (aunque en Posmópolis es un tabú hablar de momentos definitivos a excepción del cielo) traía en su cabeza el siguiente hit parade: (...) Conquistar Posmópolis siempre fue más difícil que peinar al diablo o que retratar su sonrisa justo después de contarle un mal chiste.

Reunión anual de antihéroes

(...)

Desde su ventana cierto sábado al año, el Máximo de Posmópolis se dejaba ver. Aplaudía. Era una convocatoria. Todos los posmopolitas deteníamos nuestro tránsito en la ciudad: algo importante estaba por suceder: la reunión anual de antihéroes (...)

En Posmópolis el problema no es la legibilidad del cuerpo, ni las largas hileras de textos que acomodan diariamente los antihéroes. En Posmópolis no hay avenidas, sólo túneles y estantes con hojas nunca engargoladas, nunca hechas libro: un cuerpo, la permanencia desperdigada.

En Posmópolis, la problemática reside en que, cada año cuando se juntan los antihéroes, no hay tiempo que perder, hay poco espacio. Solo la asfixia o el deseo de descomponer el mundo, de revolver las piezas, de dar nuevos saltos, de vivir bajo otro orden: dejar inconclusa la tarea, ir de exilio en exilio, de comunicarse entre islas, con señales de humo.

Ésta es la tragedia de los antihéroes: quedarse a media palabra y no dar noticias de su continuación. No hay fin, ni comas, sólo nociones de las pocas señales que nos dejaron. Posmópolis, Santísima Posmópolis.

20091019

Los calendarios

Los calendarios son la fuente de conocimiento más popular.

El calendario más rudimentario es el calendario de Rakel Bi Gorra,
en el cual se indican los homenajes diarios que habrá que ofrecerle.

El calendario más contemporáneo es el calendario de Rakel Bi Gorra,
en el cual, sin sospecha o azar de por medio, hay días que faltan.

Una forma de ejercer la vida es subrayando los calendarios.

Hay días donde se festejan a los antihéroes. Esos días vienen en paréntesis.

Las palabras de los calendarios están desnudas. Se debe, de alguna
forma, pelear con los números y su idea de orden.

Día para escribir un libro, es la frase escrita en cada día en un
calendario del Escritor sin Cabeza.

20091015

Pregunta

A esta altura del partido, ¿usted me encuentra extraño, provocador, desorientador, familiar, con sentido o sin sentido?

Yuri Ruiz: Periodista Salvaje

Intro:

En Posmópolis, los periodistas salvajes trabajan en la "Revista EGOS" editada por El Muchacho de los Ojos Tristes y el Mostro de Posmópolis. Son salvajes porque están armados de grabadoras, microfonos, metralletas y cuernos de chivos, además de la poderosa verdad que reproducen en sus notas.

(...)

"Cuando las luces se apagan, el grito incontrolable de la multitud inicia. Cuando nos respiramos en el humo que esconde al ídolo de la noche, la mujer lejana llega a mí como una botella en el mar. En su cuerpo maldito está una carta maldita. Cuando el vértigo está por satisfacer la tonta necesidad hacia la novedad, me retiro y en mi nota viven los momentos estáticos, desesperantes, aburridos, aquéllos donde en la apariencia nada sucede y nada importa".

De la libreta de apuntes de Yuri Ruiz, periodista salvaje.

20091012

El mítico año 2666

En el año 1999, el Escritor sin Cabeza se fue al norte de Posmópolis. Ahí, en el escaso límite del norte con el ártico de Posmópolis, al Escritor sin Cabeza se le cayó encima la Gran Muralla de Posmópolis. 667 años después resurgió de entre las rocas de la muralla. A su regreso y al ver lo que era Posmópolis, decidió poner fin a su obra y a su vida: fue en busca del amor: su eterno retorno.

Posmópolis, Santísima Posmópolis.

20091008

El vacío del Escritor sin Cabeza

(...)

Según el primer libro de la Biblioteca de Posmópolis, entre los años 1999 y 2666 hubo un vacío en la trayectoria del Escritor sin Cabeza, vacío en el cual no hay registros de su obra hasta ahora inconclusa.

Es de destacar la coincidencia que observan los historiadores de Posmópolis durante esos años del vacío del Escritor Sin Cabeza: como nunca antes la tasa de exhibicionismo público, actos de vandalismo, la incitación al amor en camas ajenas, serenatas con grupos punk y demostraciones amorosas (en la vía pública desde luego) como aventar los instrumentos musicales desde las ventanas, estuvieron en aumento. No eran tiempos para escribir. La gente, y en particular el Escritor sin Cabeza, se olvidaron por algunos años de la caligrafía: prefirieron los destrozos epidérmicos, las caricias con las yemas, la sutileza para desactivar las bombas atómicas. La acción. El hacer. El amor.

Posmópolis, Santísima Posmópolis.

20091006

La ciudad llana que llena el cuerpo

(...)

El cuerpo que llena la ropa. La ciudad llana que llena el cuerpo. Mi llanto en las calles. El cuerpo que llena la ciudad hasta saciarla dejándonos vacíos. No tenemos deseos ni pistolas en los bolsillos. La ciudad se encuentra llena, pero nada pasa en este cuerpo, solo un listado breve de nociones, intuiciones de dónde podrás encontrarte. Entonces, en cada esquina, en los cruces de todas las calles puse una Paloma, los índices que me orientan y dotan de sentido, todos tus nombres y cada una de sus caras, héroes, antihéroes: amantes de Posmópolis... . Posmópolis, Santísima Posmópolis.

20091001

Eros, Venus: Posmópolis, Santísima Posmópolis.

El Escritor sin Cabeza no se identificaba con los escritores, bibliotecarios, cuentistas, analistas, burócratas, universalistas ni particularistas. Buscaba los mostros de los circos, las prostitudas de los rincones, las promesas del escusado, narrativas de la carretera, la piel, el universo del lenguaje liberado en papel. Eros. Venus. Vientre. Un gemido que busca su orgasmo: Posmópolis, Santísima Posmópolis.

20090930

Los nombres del amor en este texto

(...) en posmópolis las historias de amor están desperdigadas. nuestra distancia, más que temporal, es espacial: grandes filas, niveles, volúmenes de puntos suspensivos. éste es nuestro dolor: los no lugares del amor.

y de nuevo, por siempre, de todas formas: posmópolis, santísima posmópolis.

20090928

Make it till monday

En Posmópolis, nuestro peso se define según nuestro sentimiento cada vez que es lunes. A veces la existencia es un lunes prolongado. Yo, el Excritor de Posmópolis, espero que (pronto, muy pronto) sea un sábado por la mañana.

¿Alguna vez se han sentido así?

20090924

20090923

2666.- Mínimas de Posmópolis

En Posmópolis escribir es una pulsión.

(...)

Después de 2666 años, el Escritor sin Cabeza logró escribir el texto perfecto: borró todos los libros y dejó los puntos suspensivos. Lo que resta (ese texto sitiado por los espacios en blanco) quedaba a merced: listo para ser fecundado.

20090917

Cuatro: Máximas de Posmópolis.

En Posmópolis, el lugar máximo de inspiración para escribir es al alba, o en la penumbra, en una cantina.

(...)

La mayor parte de la obra del Escritor sin Cabeza (es decir aquellos libros que logró borrar) la realizó en un tugurio acompañado de su caballo.

20090914

Tres: Máximas de Posmópolis.

En Posmópolis, el concepto de lo "Original" equivale al último registro de la memoria. Este último registro se borra conforme le suceden otros recuerdos.

(...)

Lo que el Consejo Ejecutivo de Fundadores de la ciudad nunca ha entendido es que inevitablemente, en Posmópolis, cada vez que alguien estornuda, parpadea o aplaude la ciudad se refunda: las piezas toman su lugar original. Para conmemorar el hecho, en cada conmemoración, los Posmopolitas fundan una nueva cancha de fútbol con los respectivos tablones; literas que llegan hasta el cielo; escaleras de caracol que trepan hasta el universo (alto cada vez más alto); índices, anexos, bibliografías, la ciudad de los textos, los textos sobre el mantel...

20090911

Dos: Máximas de Posmópolis

Para destruir la ciudad nebulosa (Posmópolis) es necesario aplaudir hasta que el anuncio luminoso de "Aplausos" colapse.

(...)

Fuimos al lugar del adoctrinamiento: el edificio de La Fundación. Ahí cursábamos el curso introductorio de Destrucción de Urbes en el salón 90210. El Comediante de Posmópolis (aquél que nos recibió en el Aeropuerto de la ciudad) nos presentó al Ideólogo de Posmópolis quien nos presentó al Motivador de Posmópolis: Monseñor Solís. El Motivdador de Posmópolis alzó las manos, fijó la mirada al cielo y con una voz solemne y grave nos dijo:

"Hermanos...Para destruir una ciudad hay que hacer algo ya. Lo inmediato es dejar los lápices a un lado, guardar las libretas de apuntes, desconectar los artificios y orar durante un minuto de silencio... Y luego, aplaudir hasta que el cemento colapse".

Después del adoctrinamiento entendí que para acercarme a una definición de Posmópolis tendría que hacerlo desde el espectáculo: Posmópolis es el espectáculo de los últimos minutos de una faena: los Posmopolitas se ponen de pie, aplauden al héroe muerto, a la bestia herida, hacen un corte y pasan a lo que viene. Posmópolis es el espectáculo del olvido.

Y Posmópolis, Santísima Posmópolis.

20090903

Máximas de Posmópolis

Máxima Número 2666.- En Posmópolis la Luz es Absoluta.

Íbamos rumbo al Barranco de la ciudad. Después de algún tiempo imposible de cuantificar teníamos el plan perfecto para saltar desde el despeñadero rumbo al Fin de Posmópolis: el fin del verbo. Al llegar al borde se nos olvidó cómo saltar. Recuerdo que ese día no llevabamos paracaídas. Quizá era parte del plan. No sé qué fue lo que nos pasó: ¿por qué no saltamos?

La respuesta, pienso, está en la escritura: estar frente la hoja en blanco (como estar frente al barranco) y tener (en la mente, en la corazón, en los órganos) la descripción precisa del personaje: Rakel Bigorra. Y al poseerla: soltarla, dejarla ir. Quizá el fin del mundo (de Posmópolis, del verbo) sea igual a preferir la simplicidad del tiempo y de la vida: detenerse, desnudarse y estar así: sin nada para este mundo y el resto para el olvido.

Y Posmópolis, Santísima Posmópolis.

20090902

El escritor que venía del futuro

(...) 2 páginas faltantes.

"Yo vengo del futuro. Por eso no escribo y me dedico a borrar de adelante hacia atrás, del pasado al futuro, todo libro que exista en las bibliotecas personales de Posmópolis", dijo el Escritor sin Cabeza al iniciar su cátedra en la Escuela Dinámica de Escritura Paranormal. Los estudiantes repudiaron su hipótesis por impotente y caduca, lo humillaron e interrumpieros sus lecturas. Ese dolor lo acompañó hasta su muerte en el año 2666.

20090901

El Comediante de Posmópolis


(...) Llegué en el avión vespertino. La sala de arribos olía a garnachas y ollas llenas de aceite. Nos esperaba el comediante de la ciudad. Al vernos dijo que dejáramos las maletas back pack en el suelo. Sacó del bolsillo interior de su saco una pistola. Disparó. No salieron balas. (A veces, incluso en Posmópolis, ocurren milagros). De la ventana de expulsión salía una banderita con la leyenda de "Bang!". El comediante dijo: "Bienvenidos a Posmópolis".



(al fondo se escucha una grabación de risas durante 15 segundos).

20090827

Fundación de Posmópolis: Las tazas sobre el mantel



Llegamos a Posmópolis. Fundamos a Posmópolis. Y en lo que se conocía como Centro Hundido había un islote. Ahí colocamos una mesita, un mantel, unas tazas, la lluvia derramada y un poco de miel (..) fue, eso pasó y al día siguiente destruímos Posmópolis. En Posmópolis el terrorismo es visitar los 2666 hoteles de Posmohuacán, el barrio bravo, no-hacer el amor, destender la cama y no cambiar las sábanas.

20090825

Locura significa Verdad




En Posmópolis locura significa verdad

(...)

Entonces en la plaza contigua al Centro Hundido de la ciudad la nombramos "Plaza El Verdadero" y en un pozo erigimos el Monumento a los Verdaderos: un puesto de tacos y hot dogs.

(...)

Entonces, el Escritor sin Cabeza presentó en la Universidad de Posmópolis su obra póstuma (sí, en Posmópolis los muertos presentan sus best-sellers): Locura y Método, volúmen 2666.

20090819

El sueño de nuestros fundadores



El sueño de nuestros fundadores consistía en izar 2666 banderas diariamente, dejarlas en lo alto, no visitarlas de nuevo y esperar a que el tiempo y el deseo las desintegraran. Y así con el resto de las cosas: los billetes y las falsas monedas, los planos de construcción de pirámides que nos acercan al infierno, la carne de los amantes y el juramento que se hacen éstos al besarse:

Posmópolis, Santísima Posmópolis.

20090818

El Escritor sin Cabeza



Como toda ciudad Posmópolis tiene sus geografías: el café, la costa, la estación de radio, la lavandería, las camas para tener sexo, la posibilidad de amor. Como toda ciudad Posmópolis tiene sus personajes secundarios.

Uno de ellos es El Escritor sin Cabeza.

Muchas cosas podemos escribir sobre el Escritor sin Cabeza. Una de ellas es que no por ser un personaje secundario no tiene relevancia en Posmópolis 666. El Escritor sin Cabeza es una ruta. Sin cabeza. Un nodo. Parte de la red. De la conexión. Escribe, sin cabeza. Tiene una máquina de escribir que no tiene las teclas de las letras vocales.

Hace tiempo me lo encontré en el mercado de Posmópolis. Ahí tenía un puesto. Vendía mercancías para la buena suerte, el buen azar. Mataba el tiempo escribiendo al revés, es decir, en sentido contrario, borrando todo el pasado, cada uno de los libros posibles, olvidando presente y también futuro.

Y así, ad infinitum hasta lograr la página en blanco:

Posmópolis, Santísima Posmópolis.

20090817

Egresados de la Universidad de Posmópolis



Al graduarnos de la Universidad de Posmópolis fuimos a realizar el rito: romper huesos en el pozo del patio central de la universidad. Era mediodía. Hacía calor. La luz era absoluta. Decidí irme. Fui en busca de una hamburguesa y de un hot-dog.

20090810

Posmópolis: El Contraste.




En Posmópolis el verbo carne es el sustantivo piel: ahí donde los amantes incendiarios se confunden se contrastan, funden y destruyen (bajo un mismo acto) la ciudad. "Amar es combatir, es ahogar, es liberar. Es un duelo, una fiesta patria, una procesión y una feria de pueblo. Todo este acto, incluso la fundación-demolición de esta ciudad que hoy conquistamos-olvidamos, es nuestro contraste: Posmópolis, Santísima Posmópolis", dijo Eduardo Ramírez Pedrajo (ERP) general del Ejército Revolucionario y Poético (ERP) al sitiar-liberar la ciudad.

XD

20090805

El metabuscador de Posmópolis




En Posmópolis teníamos un metabuscador: El metabuscador de Posmópolis, artefacto creado por Eduardo Ramírez Pedrajo (ERP) general del Ejército Revolucionario y Poético (ERP), el cual logró la conquista de la ciudad.

Todas las voces, las huellas mínimas de tu rostro, esta hoja arrugada hasta el cansancio, la reinvención de la historia (y por lo tanto una nueva esquina para nuestro amor), podían volver del pasado gracias al metabuscador de Posmópolis.

20090804

La pregunta de los 2666: "What is Posmópolis?"




"No hay opciones: hay que conquistar Posmópolis... Ya estaba escrito", musitó Eduardo Ramírez Pedrajo (ERP) General del Ejército Revolucionario y Poético (ERP) cuando, desde la Costa de Posmópolis, se dirigía al Centro Hundido de la ciudad.

Posmópolis es la ciudad de una batalla: la batalla sin opciones: la de conquistar la hoja en blanco y trazarla, arrugarla, encogerla, documentarla, amarla. "Así fundaremos Posmópolis", dijo ERP, "Tomemos las papelerías y las fábricas de papel, vayamos rumbo a las tabernas, y escribamos: Posmópolis, Santísima Posmópolis".


20090730

Deseo: desear



Me das claves, detalles, pistas. No hay una totalidad de ti. quizá no sea necesaria. tengo estos fragmentos. Tú perfume: las hojas subrayadas, unas gotas sobre tu piel. Esta ciudad: Posmópolis. Ya te deseo.