20091008

El vacío del Escritor sin Cabeza

(...)

Según el primer libro de la Biblioteca de Posmópolis, entre los años 1999 y 2666 hubo un vacío en la trayectoria del Escritor sin Cabeza, vacío en el cual no hay registros de su obra hasta ahora inconclusa.

Es de destacar la coincidencia que observan los historiadores de Posmópolis durante esos años del vacío del Escritor Sin Cabeza: como nunca antes la tasa de exhibicionismo público, actos de vandalismo, la incitación al amor en camas ajenas, serenatas con grupos punk y demostraciones amorosas (en la vía pública desde luego) como aventar los instrumentos musicales desde las ventanas, estuvieron en aumento. No eran tiempos para escribir. La gente, y en particular el Escritor sin Cabeza, se olvidaron por algunos años de la caligrafía: prefirieron los destrozos epidérmicos, las caricias con las yemas, la sutileza para desactivar las bombas atómicas. La acción. El hacer. El amor.

Posmópolis, Santísima Posmópolis.

5 comentarios:

flash back tour dijo...

Y viejo: ¿soy Ministro de desarrollo quimico en Posmópolis o deberemos esperar otra reforma constitucional?

Anónimo dijo...

durante este periodo las historias se escribieron directamente sobre la piel...se trazaron con el rojo de los labios y se puntuaron por los parpadeos...
eran historias que se inventaban a cada segundo, y que dejaban en la memoria el gusto lechoso del esperma....

baisers...

Espérame en Siberia dijo...

Pues esa etapa suena bastante interesante. ¿Por qué se acabó?

Muá.

Velvetina dijo...

que no halla registro escrito, no significa que halla pasado nada, eso me enseño la pre-historia y la edad media, but eso es otra... historia

Fractured Hand dijo...

¡Hola!Soy la antigua: http://jungladehormigon.blogspot.com/, pero por diversos motivos he cambiado de blog, y te tenía como seguidor en el primero; y para no perderte, me gustaría que me siguieras en éste nuevo: http://coherenciaigualacero.blogspot.com/

¡De veras muchísimas gracias!Ya que me está costando un trabajo horrible recopilar todo a mi nuevo blog.
¡Nos leemos!