20091130

Demoliciones de Posmópolis

Hoy no estoy, ni estuve ahí. Mi tristeza fue el único testigo de esa realidad que tuve frente a mí...

Posmópolis, Santísima Posmópolis.

20091126

Carta de presentación del Editor

Posmópolis surgió entre un par de amigos cuando se enviaban mensajes de celular. En ése entonces vivian en ciudades diferentes. Desde el celular inventaban paraísos, decretos, atmósferas, situaciones, personajes. Entonces surgieron los mitos de Posmópolis, sus fundaciones, sus destrucciones, algunos de sus paseantes: El Escritor sin Cabeza, Rakel Bi Gorra, ERP, los amantes incendiarios, la Universidad de Posmópolis y la cancha donde cada domingo juega el Atlético Posmópolis.

Sin teorizar tanto y en pocas palabras, Posmópolis ha sido nuestro escape y nuestro marco, es decir, un espacio donde pintar o escribir nuestro trazo: nuestra realidad.

Desde esa realidad Posmópolis parece, a veces, desligarse de la cotidianeidad que cada uno de nosotros vive día a día: el laburo, la chamba, el jale, el curro. En ese marco quizá alguno de ustedes se ha preguntado: ¿quién es Señor Posmópolis? Evidenciarlo quizá provocaría que este lugar pierda su encanto, misterio, magia (en caso de que los tenga) o podría hacerlo aún más ruín, cómico o funesto.

Pero sin pensar en las consecuencias, quien les escribe decidió mostrar algo de esa cotidianeidad. Por ejemplo, si algún día nos encontramos tomando café, bebiendo mezcal o cebando mate les pondría esta canción:

http://www.youtube.com/watch?v=hXXwZXO19Tc

Me gusta esa canción: en una parte dice "hay un mundo más allá". Y sí, hay un mundo más allá de Posmópolis que es el lugar desde donde les escribo, pero también desde este lugar hay un mundo más allá que es el sitio donde nos encontramos: esta casa, este blog, estas palabras.

Gracias por estar por aquí. Nos seguiremos leyendo, mientras tanto me preparo para cantar, bailar, beber. Es fin de semana: flor de quilombo, a echar desmadre.

20091123

Demoliciones de Posmópolis

El ideal de la belleza era visitar cada noche y media al cuerpo amado y esculpirlo, armarlo de nuestros deseos, dilemas, humores estacionarios. Esculpirlo, y detallarlo, hasta lograr (justamente) el ideal de belleza: hacer de los contornos meras franjas invisibles, hacer del cuerpo un cuerpo invisble, menos que arena, cenizas o tiempo transcurrido en nuestros relojes mentales.

Después, cada noche y media habrá que amar no al fantasma, ni a la perdida. Habrá que amar algo por suceder, alguien por-venir: el siguiente cuerpo, el que nos espera y aguarda, al que volveremos a hacer invisible. Y así ad infinitum.

20091119

Ciudad sigla de los siglos

ciudad segundo, ciudad secular; ciudad apocalipsis, ciudad origen; ciudad vestigio, ciudad futuro; ciudad fecunda, ciudad estéril: relieve y llano, agobio y libertad, marcha y calma, grieta y sutura, cura y síntoma, "por las siglas de los siglos", posmópolis, santísima posmópolis.

20091117

Posmópolis: masa crítica

(...) en Posmópolis era difícil definir ciertos límites: lo público y lo privado, lo propio y lo ajeno. Sin embargo había un momento de retiro, de desprendimiento, de alejamiento de esta masa crítica: las lagrimas y el dolor. Posmópolis, Santísima Posmópolis.

20091113

Corpus

(...) no hay cuerpo más puro que el cuerpo de la noche: cuerpo del amante. Posmópolis, Santísima Posmópolis.

20091112

20091110

II. A ti te doy mi vida


El Manual de Estilo de los Periodistas Salvajes
contenía un listado de máximas (o de mínimas) para el ejercicio del periodismo en Posmópolis. Una de ellas decía lo siguiente:

"El problema de la edición (...) es el problema de la memoria humana: filtrar, recortar, elegir, desear, aprehender, lograr y una larga fila de verbos listos para ser fusilados. Al final de ello queda nuestro trazo, la superficie que hacemos para nosotros: la superficie enclavada, la huella de la escritura como vestigio (...)En Posmópolis, escribir es una forma de recopilar biografías personales. Así, la destrucción, el amor, la radicalización de los puntos cardinales, de nuestras referencias y nociones. Y aún así, a ti te doy mi vida: Posmópolis, Santísima Posmópolis".

20091109

A ti te doy mi vida

A medianoche, en Posmópolis, o a cualquier hora del día pero igual en Posmópolis, había alguien que desenfundaba su pistola y disparaba en dirección al cielo para dejar un orificio: nuestro trazo.

El hecho era ése: alguien dispara al cielo a cualquier hora del día. Después ya vendrá quien lo nombre, narre o notifique o que incluso diga que el disparo no fue al cielo, sino por el temor al viento. Y así. Y los sentidos múltiples, equívocos, las mil y una interpretaciones. Y a ti te doy mi vida: Posmópolis, Santísima Posmópolis.

20091104

Rakel Bi Gorra estaba cerca

Me encontraba en el territorio comanche, en la zona del desastre. Los cuerpos de la fiesta estaban cubiertos con sábanas. ¿Por qué sábanas de color blanco? Vidrios, lodo, genitales al sol (la última moda) y un puñado de cabellos rubios y el recuerdo de una sonrisa amplia, siempre lejana, en tercer o cuarto plano. Bi Gorra estaba cerca.

20091103

Extravío: tesis para obtener la maestría en Metafísica Pop de la Universidad de Posmópolis

Capítulo 8 de conclusiones.

Exterior. Día. Atardecer. Posmópolis-Santísima-Posmópolis: no hay nada más ausente que ese horizonte tan lleno de ocaso y tan falto de excesos. En Posmópolis, algunos de los excesos son las revoluciones: el perfume de Rakel Bi Gorra (RKGB) y el sudor de las hinchas en las canchas y de quienes ocultan ojivas nucleares en la almohada de sus amantes.

20091102

ERP y el Ejército del Augurio

para conquistar Posmópolis, el general ERP tuvo que combatir al Ejército del Augurio que, hasta ese momento, controlaba las cartas astrales de la ciudad (...) En Posmópolis, en ese instante, era necesario un "equilibrio" entre las fuerzas: el origen en su unidad y estabilidad primigenia y la peste, la seducción, las mil batallas que serían introducidas por ERP: la nebulosa en todos los textos de la ciudad.













Posmópolis, Santísima Posmópolis.