20091110

II. A ti te doy mi vida


El Manual de Estilo de los Periodistas Salvajes
contenía un listado de máximas (o de mínimas) para el ejercicio del periodismo en Posmópolis. Una de ellas decía lo siguiente:

"El problema de la edición (...) es el problema de la memoria humana: filtrar, recortar, elegir, desear, aprehender, lograr y una larga fila de verbos listos para ser fusilados. Al final de ello queda nuestro trazo, la superficie que hacemos para nosotros: la superficie enclavada, la huella de la escritura como vestigio (...)En Posmópolis, escribir es una forma de recopilar biografías personales. Así, la destrucción, el amor, la radicalización de los puntos cardinales, de nuestras referencias y nociones. Y aún así, a ti te doy mi vida: Posmópolis, Santísima Posmópolis".

20091109

A ti te doy mi vida

A medianoche, en Posmópolis, o a cualquier hora del día pero igual en Posmópolis, había alguien que desenfundaba su pistola y disparaba en dirección al cielo para dejar un orificio: nuestro trazo.

El hecho era ése: alguien dispara al cielo a cualquier hora del día. Después ya vendrá quien lo nombre, narre o notifique o que incluso diga que el disparo no fue al cielo, sino por el temor al viento. Y así. Y los sentidos múltiples, equívocos, las mil y una interpretaciones. Y a ti te doy mi vida: Posmópolis, Santísima Posmópolis.

20091104

Rakel Bi Gorra estaba cerca

Me encontraba en el territorio comanche, en la zona del desastre. Los cuerpos de la fiesta estaban cubiertos con sábanas. ¿Por qué sábanas de color blanco? Vidrios, lodo, genitales al sol (la última moda) y un puñado de cabellos rubios y el recuerdo de una sonrisa amplia, siempre lejana, en tercer o cuarto plano. Bi Gorra estaba cerca.

20091103

Extravío: tesis para obtener la maestría en Metafísica Pop de la Universidad de Posmópolis

Capítulo 8 de conclusiones.

Exterior. Día. Atardecer. Posmópolis-Santísima-Posmópolis: no hay nada más ausente que ese horizonte tan lleno de ocaso y tan falto de excesos. En Posmópolis, algunos de los excesos son las revoluciones: el perfume de Rakel Bi Gorra (RKGB) y el sudor de las hinchas en las canchas y de quienes ocultan ojivas nucleares en la almohada de sus amantes.

20091102

ERP y el Ejército del Augurio

para conquistar Posmópolis, el general ERP tuvo que combatir al Ejército del Augurio que, hasta ese momento, controlaba las cartas astrales de la ciudad (...) En Posmópolis, en ese instante, era necesario un "equilibrio" entre las fuerzas: el origen en su unidad y estabilidad primigenia y la peste, la seducción, las mil batallas que serían introducidas por ERP: la nebulosa en todos los textos de la ciudad.













Posmópolis, Santísima Posmópolis.

20091029

Alto, cada vez más alto

En Posmópolis se permitían los anuncios panorámicos, astas banderas y rascacielos altos, cada vez más altos, monumentales, dispuestos y óptimos a los pies de Dios, siempre y cuando, en su tope, en la azotea, en el punto final, tuviera la palabra Real para que ésta lograra tocar el Cielo.

Posmópolis, Santísima Posmópolis.

20091028

El velo: límite entre lo finito y lo infinito

Después de algunos años logré establecer un límite: lo que hay entre finitud e infinitud. En el límite coloqué un velo: nuestra distancia pero también nuestra cercanía: lo que nombramos Amor. El velo es frágil: se mueve con el viento, manotea, serpentea. Todo está ahí, tus cosas: tus cigarros, tu diadema blanca, tus uñas rosas, el olor de tu cabello: otoño, sábado en la mañana. En el velo estás tú. Paloma: la vida en sí.

20091026

La unidad perdida en el origen

Al hacer el amor no hay categorías ni sentidos equívocos. La palabra es una: se recupera la unidad perdida en el origen.

Posmópolis, Santísima Posmópolis

20091023

Amor

La sentencia es escribir puntos suspensivos: no puedo decirte adiós.

La inmortalidad del deseo.

Mientras te espero en un lugar: el puente a lo certero: la intertidumbre en el amor. Hago la suma, recopilo nuestras cartas: las incendiarias, las que dejamos en papel, las que erigimos como estatuas de viento, de bronce... Quedan nuestras nociones, las sombras que arroja la memoria. Soy ahí donde te recuerdo: tu pelo al aire, tus cosas: tus cigarros, los colores de tus uñas, tu risa aún hace eco.

Posmópolis, Santísima Posmópolis.

20091021

Un disparo: el amor. Y de los árboles miles de aves vuelan desperdigadas

El lugar preferido por los posmopolitas para escribir es la cancha. También los balcones. Cuando no pueden escribir un párrafo legible dispran palabras y entonces crean un sentido: pasan lista por las palabras y, al menos, las intenciones quedan establecidas.

(...)

Posmópolis

El amor

Paloma








Un síntoma.



Un alivio.













Aguardemos

Posmópolis: El Musical

Durante la firma de autógrafos, Rakel Bi Gorra (la musa y mito originario de Posmópolis) no establecía contacto visual con los fans. Tampoco los escuchaba. Traía unos audífonos con los que oía la siguiente canción (...) Su deseo le indicaba que ya faltaban pocos minutos para terminar con la firma de autógrafos e ir a cebar mate o tomar fernet con coca.

20091020

¿Qué tienen en la mente los posmopolitas?

Cuando Eduardo Ramírez Pedrajo (ERP), general del Ejército Revolucionario y Poético (ERP), entró por tercera vez a la ciudad para conquistarla definitivamente (aunque en Posmópolis es un tabú hablar de momentos definitivos a excepción del cielo) traía en su cabeza el siguiente hit parade: (...) Conquistar Posmópolis siempre fue más difícil que peinar al diablo o que retratar su sonrisa justo después de contarle un mal chiste.

Reunión anual de antihéroes

(...)

Desde su ventana cierto sábado al año, el Máximo de Posmópolis se dejaba ver. Aplaudía. Era una convocatoria. Todos los posmopolitas deteníamos nuestro tránsito en la ciudad: algo importante estaba por suceder: la reunión anual de antihéroes (...)

En Posmópolis el problema no es la legibilidad del cuerpo, ni las largas hileras de textos que acomodan diariamente los antihéroes. En Posmópolis no hay avenidas, sólo túneles y estantes con hojas nunca engargoladas, nunca hechas libro: un cuerpo, la permanencia desperdigada.

En Posmópolis, la problemática reside en que, cada año cuando se juntan los antihéroes, no hay tiempo que perder, hay poco espacio. Solo la asfixia o el deseo de descomponer el mundo, de revolver las piezas, de dar nuevos saltos, de vivir bajo otro orden: dejar inconclusa la tarea, ir de exilio en exilio, de comunicarse entre islas, con señales de humo.

Ésta es la tragedia de los antihéroes: quedarse a media palabra y no dar noticias de su continuación. No hay fin, ni comas, sólo nociones de las pocas señales que nos dejaron. Posmópolis, Santísima Posmópolis.

20091019

Los calendarios

Los calendarios son la fuente de conocimiento más popular.

El calendario más rudimentario es el calendario de Rakel Bi Gorra,
en el cual se indican los homenajes diarios que habrá que ofrecerle.

El calendario más contemporáneo es el calendario de Rakel Bi Gorra,
en el cual, sin sospecha o azar de por medio, hay días que faltan.

Una forma de ejercer la vida es subrayando los calendarios.

Hay días donde se festejan a los antihéroes. Esos días vienen en paréntesis.

Las palabras de los calendarios están desnudas. Se debe, de alguna
forma, pelear con los números y su idea de orden.

Día para escribir un libro, es la frase escrita en cada día en un
calendario del Escritor sin Cabeza.

20091015

Pregunta

A esta altura del partido, ¿usted me encuentra extraño, provocador, desorientador, familiar, con sentido o sin sentido?