20091028

El velo: límite entre lo finito y lo infinito

Después de algunos años logré establecer un límite: lo que hay entre finitud e infinitud. En el límite coloqué un velo: nuestra distancia pero también nuestra cercanía: lo que nombramos Amor. El velo es frágil: se mueve con el viento, manotea, serpentea. Todo está ahí, tus cosas: tus cigarros, tu diadema blanca, tus uñas rosas, el olor de tu cabello: otoño, sábado en la mañana. En el velo estás tú. Paloma: la vida en sí.

1 comentario:

Espérame en Siberia dijo...

Gracias, my love. Será todo un honor tener una carta de amor escrita por ti. La guardaría en el corazón de mi corazón, of course.

Muá.