20091221

Vacaciones permanentes

Tengo que ir a mi casa y esperar, en estas vacaciones permanentes, el fin del mundo. Luego ya será hora de otra cosa: irse a la palabra para vivir en la palabra, siempre y cuando tenga un interior como la casa donde permanezco en vacaciones permanentes y espero ahí el fin del mundo.

5 comentarios:

Nalda dijo...

Las vacaciones permanentes dejan de ser eso, vacaciones, para convertirse en rutina. Dime que no te tomas vacaciones blogeras permanentes...

Un besote

Espérame en Siberia dijo...

En estas vacaciones esperemos el fin del mundo acampando en el desierto, my love.
¿A qué hora salimos?


Muá.

drapo dijo...

siempre y cuando; en la palabra no hay fin del mundo que valga, sólo eternidad.


Santísima.

Pablo dijo...

Esta religion me interesó mucho. Esta ciudad tiene imagenes que son fuertes y duraderas. Que es lo maximo que se puede pedir de las imagenes.
Y de las palabras que las nombran.

Me doy la bienvenida a este lugar, si no les molesta. Por acá andaré viendo lo que muestran, que por cierto, no deja de sorprenderme.

saludos

La paciente nº 24 dijo...

Para sentarse en la L, dormir sobre la m y cerrarle la ventana a la O.