20091207

Demoliciones de Posmópolis: rumbo único

En Posmópolis un taxi nos lleva, sin escalas, del punto de origen (angostura) al lugar donde sucede cada día el fin del mundo (libertad). Ahí presencio el espectáculo que sus fundadores decidieron bautizar como Posmópolis: las palabras despintadas en un montón de paredes a punto de ceder.

6 comentarios:

Noesperesnada dijo...

Cada día como el ultimo día y paredes en el que las consignas -a pesar de estar despintada- pesan hasta el derrumbe, que fenomeno de lugar para vivir...

Honeyinyourcoffe.- dijo...

tus textos son interesantes
y el tema de cerati le da más misticismo :B jajjaja


saludos :)

Espérame en Siberia dijo...

¿Que si me gusta Benicio? Caray, lo amo. Bueno, es de ese amor perecedero que tiene cualquier admirador a su actor predilecto, no hay que profundizar mucho al respecto.
Pero qué curioso que lo notaras, my love.

Muá.

Velvetina dijo...

pucha, me inspira un viaje, uno bien gigante que debo hacer

perro dijo...

hace poco fui a una exposicion del gordon matta - clark, donde intervenia los espacios urbanos, demoliendolos, destruyendo. le sacaba los pisos, sacaba las apredes, incluso las cortaba por la mitad.


los tequilas nunca fueron, y queria decirte que amaba la cancion mañana en el abasto, incluso la mejor parte es cuando se refiere a los lentes :)

La paciente nº 24 dijo...

De ceder y conceder lápidas de palabras. Se muere y se vuelve a nacer, santísima Posmópolis.

[Y escapistas que aparecen lo relativo...]