20100217

La angostura, pero la luminosidad.

(...) y Monseñor Solís levantó las manos en señal de oración.El Muchacho de los Ojos Tristes y el Mostro salieron debajo de la tarima y con sendas cornetas anunciaron la buena nueva de Monseñor: había que ir al Sur de Posmópolis, pese al dolor de corazón: cuando la angostura es rozada por la luminosidad ahí sucede nuestro momento más efervescente.

4 comentarios:

Espérame en Siberia dijo...

¿Te ha dolido el corazón últimamente?


Mmmmuá.

Espérame en Siberia dijo...

¿Que me quiere? ¿Usted a mí? Pues qué bonita casualidad: yo también le quiero.

Espérame en Siberia dijo...

¡Linda, lindísma!

Nalda dijo...

Como en "The Road", buscando el sur como salvación.

Muak