20100214

Depuesto aquí. Autobiografía del Muchacho de los Ojos Tristes.

Me perdono de mis crímenes porque me resulto entrañable: depuesto aquí: en la sombra abstracta y en la lucidez concreta. Al mismo tiempo, estando entre sí, en todos mis contrastes. La víscera. La ternura. Arrojado ahí y en mi propio camino: contradiciéndome, recorro contrapuntos. Soy contrasentido. Y también soy iluminación. Soy la maravilla de dios aventada, desde su metafísica, al mundo. Soy tachado, pleno, pero criptográfico. Él, dios, sonríe cuando me ve pensar, andar, recorrer las contradicciones diarias.

Sin embargo, no soy un péndulo. No voy de la angostura al horizonte. De lo ruin a lo sublime. Paria y al instante: amante. Soy un temblor. Una indecisión después de la hora. Estoy en contra de la productividad y soy un defensor del ocio y del tiempo perdido aunque libre. Sueño, amo, lastimo, confundo, alivio y luego existo. Vacilo aquí y ahora: tengo intención, soy circunstancia. Apunto: también soy deseo. Amor. Poder. Miedo. Y hace algunos años decidieron que todo ello llevara un nombre: sinopsis de mi peso existencial. Soy la escritura del momento. Fragmentario, fracturado. Complejo, es decir, conecto, logro articular.

Y Posmópolis.

Queridísima Posmópolis.

7 comentarios:

Noesperesnada dijo...

Toda una definición y que Dios siga sonriendo...

Espérame en Siberia dijo...

Paria y al instante: amante. Mi amante en el desierto.

Muchos cariñitos.

efímero dijo...

excelente ritmo. Excelente.





Santísima

soL Lucet Omnibus dijo...

seamos circunstancia, luego vemos...

rocio Recaño dijo...

posmopolis,
santisima posmopolis

Nalda dijo...

Cambiaste de header!! ¿Es la pared de tu dormitorio en Posmópolis?


Un beso

La paciente nº 24 dijo...

No dejo de reírme porque se repite la primera frace en mi cabeza, como los beeps de los teléfonos.

Recuerdo el temblor porque es ahí donde tiemblo.