20100309

Obstacle I: aquí y ahora empieza Posmópolis.

Antes de partir rumbo a Posmópolis, el Muchacho de los Ojos Tristes y el Mostro recordaron a los sabios de su ciudad de origen (hoy desaparecida) Posmohuacán La Verdadera:

ERP, general del Ejército Revolucionario y Poético quien posteriormente los alcanzó en Posmópolis para arrebatarles las llaves de las tabernas al haber derrotado al Ejército del Augurio.

Monseñor Solís quien también los alcanzó en Posmópolis y ahí, cada vez que quería anunciar la buena nueva de Rakel Bi Gorra (RKGB), alzaba las manos en señal de oración. En ese justo instante el Muchacho de los Ojos Tristes y el Mostro salían debajo de la tarima con sendas cornetas y matracas.

Rakel Bi Gorra (RKGB): mito fundador y originario de Posmópolis.

Divine: el trasvesti de la barra del bar al que acudían frecuentemente. Cerca del Centro Hundido de Posmópolis hay un monumento a Divine amamantando al Muchacho de los Ojos Tristes y al Mostro.

Después de rememorar a los sabios de Posmohuacán La Verdadera, el Muchacho de los Ojos Tristes y el Mostro tomaron sus respectivas back-packs donde guardaban el futuro bien supremo de Posmópolis: instructivos borrosos de escritura ligera. Crearon el fuego. Encendieron las antorchas. Conocieron la potencia demoledora de un hueso sobre la fragilidad del texto. Tendieron sobre el piso un mantel. El Mostro señaló el punto de partida con un círculo. El Muchacho de los Ojos Tristes marcó la ruta:

"Del Centro a la X".

Entonces, los antes mudos dijeron las primeras palabras habladas de su vida: "Posmópolis, Santísima Posmópolis".

5 comentarios:

flash back tour dijo...

¿Para cuando un carnavale pagano en Posmópolis eh? Una fiesta donde lxs comentadorxs y los míticos referentes beban y deliren...
Pienselo por favor.

transitorio dijo...

delicioso puzzle.

(¿la x es la conclusión del mismo?)






Santísima

marianalisis dijo...

Placer conocer a Posmópilis cada día...

Abrozos Posmopolienses!

Nalda dijo...

Me encantaría conocer a Divine...

Un beso

Espérame en Siberia dijo...

Acepto tu invitación a cenar en el desierto, vidita mía. Me caería de perlas una cena llena de risas gracias a Verdaguer.
Por cierto, desde que me pediste una dirección para mandarme la carta, la reviso diario y el buzón sigue vacío :(

Debe ser porque me ha dado mucha ilusión saber que pronto tendré una carta tuya. Pero es que ya quiero leerla, jaja.


Miles y miles de besos.