20100727

Equis


Cuando Divine parió al Mostro de Posmópolis y al Muchacho de los Ojos Tristes, la musa de Posmópolis (que cada fin de semana servía cervezas en el bar "La Cosa en Sí" del Centro Hundido de la ciudad) les dijo a manera de iniciación, a manera de poner en sus oídos las primeras palabras físicas: aquellas que deberían aprehender y desmenuzar el resto de su trayecto:

"Bienvenidos a Posmópolis, lo que sigue, el resto, es simulación".

1 comentario:

inquieto dijo...

es vivir al borde.







Santa, Santísima Posmópolis