20100413

En...

No era el origen: el momento preciso donde Hombre, Dios y Naturaleza se separaron. Tampoco el origen que narramos después: cómo minamos con tácticas y estrategias nuestros cuerpos al desnudo. No era cualquier origen disponible para nuestras palabras. Sin embargo, aquél día al rondar las deshoras, en una hoja en blanco escribimos, por primera vez y sin saber cómo, la palabra: "Posmópolis".

Entonces, la contaminación:


"En Posmópolis uno mismo se pregunta: ¿qué soy: un conferencista o un escritor de ficciones?".



"En Posmópolis, ya estaba escrito".



"En Posmópolis, el nombre ya estaba escrito".



"En Posmópolis, Posmópolis ya estaba escrito".



"En Posmópolis, estamos por la contaminación".

9 comentarios:

Espérame en Siberia dijo...

Hola, E., siempre te encuentro: ¿hace falta que te diga que me muero por tener algo contigo?


Muchos besos contaminados desde Siberia, my love.

aveperrix dijo...

hay otra profesion que no sea conferencista o escritor de ficciones?

marianalisis dijo...

Que linda la sensación de no saber que hacer con un Regalo de Buñuel,no?

Abrazo mi querido Sr. Posmópolis

intrínseco dijo...

cómo minamos nuestras noches imaginando nuestros días.

(realidades o ficciones. )





Santísima

La paciente nº 24 dijo...

En Posmópolis ya estaba escrito lo escrito, habido lo habido y generado lo generado, es como caminar siempre por el mismo camino, con los pasos ya pisados, ¿Shopenhauer? mmm...

flash back tour dijo...

¿Drogas de diseño en dulce endorfinómana Posmopolis?

MBI dijo...

En Posmópolis había una ventana Posmópolis...

Conciencia Personal dijo...

Me quedo con las ficciones, las realidades son más crueles y duelen.

Besos, Monique.

Noesperesnada dijo...

En donde la nada es un vacío lleno de posmopolis...